Mi despreocupación por una nota va en aumento, podría confirmar que llega a niveles que me deberían inquietar, el número que pretende indicar lo que puedo aprender y aplicar ya no es un reflejo de lo que en realidad sucede. Y ahora no estoy seguro si alguna vez cumplió ese objetivo.
Pero el título del post tiene un origen y una razón puntual, hay zombies en el salón. Gente que quiere llegar a sentarse, cumplir y salir. Universitarios de 8 a 5. Es una actitud que me da cierto pánico al notarlo, convivir con eso es… confuso por momentos y he notado que es un freno hasta cierto punto, no debería lo sé, pero se da el caso.
Hace un par de semanas una chica en la calle llamó mi atención por el acento (el “che” me confirmó que era argentina) y por las ideas que le comentaba a su acompañante. Hablaba de esa gente precisamente, que llega a ocupar un lugar porque los mandan a hacerlo, no porque quieran de verdad (y por lo tanto aceptan lo que encuentran) y lo que pasa cuando llega el que de verdad quiere avanzar, se interrumpe un proceso que debería ser más rápido y eficiente, era su conclusión. (No con esas palabras exacta, pero era la idea básicamente @_@)
Qué tal si el verdadero aprendizaje no fuera forzado y formara parte de cada uno, algo tan natural que no represente un esfuerzo. Prefiero estar en ese lugar y olvidar en la medida de lo posible ese número que ha dejado de ser un reflejo real, por lo menos en nuestra sociedad.




